Regreso del fútbol requiere de 67 pruebas de Covid-19 por cotejo

La Federación Boliviana de Fútbol (FBF) rayó la cancha con el protocolo de bioseguridad que envió al Ministerio de Salud para el regreso a la competencia en la cual uno de los requisitos es contar con 40 pruebas Covid-19 para el equipo que oficiará de local y 27 para la delegación visitante por partido.

En el acápite referido a materiales y requisitos para poder competir, dentro de la planificación del retorno a la actividad, en el capítulo referido a los Protocolos de Bioseguridad, se dio a conocer la lista que deben reunir los elencos de frente a la disputa de los compromisos, una vez que transcurra la fase de entrenamiento, que también cuenta con especificaciones.

El plantel local debe contar con 40 pruebas Covid-19, 300 pares de guantes desechables, 150 barbijos triple caja, 12 envases de gel desinfectante o alcohol, empresa de desinfección o personal con material requerido y jabón para lavarse las manos. Mientras, los visitantes deben contar con 27 pruebas Covid-19, cien pares de guantes, 50 barbijos y jabón para lavarse.

De acuerdo a este documento, el regreso al fútbol, a puertas cerradas o abiertas, toma en cuenta 18 jugadores por equipos, siete miembros del cuerpo técnico, dos utileros, los árbitros, dos médicos para el doping, cuatro reponedores de balón, dos camilleros, el conductor del carro camillero, 20 policías como mínimo, una ambulancia por personal necesario, un operador COMET, un delegado por partido y un encargado de hacer cumplir las medidas de bioseguridad. A esto se suma el personal para el control de las puertas.

«Esperamos que más allá de tener las reglas claras y la responsabilidad que va por cuenta propia, podamos desarrollar todas nuestras actividades en todos los ámbitos y bajar al mínimo el riesgo de contagio. Nada es más valioso que la salud», mencionó sobre este documento Freddy Téllez, director General Ejecutivo de la FBF.

La dirigencia deja en claro que el regreso se producirá cuando las condiciones sanitarias del Gobierno así lo permitan y en el documento propone que julio sea el mes dedicado a los entrenamientos grupales y los partidos se disputarán en agosto.

Este protocolo fue elaborado con la participación de los médicos de los clubes del profesionalismo, siguiendo la línea de trabajo que salió desde la CONMEBOL y de la FIFA. En este plan, también está incluido un capítulo referido a los árbitros y a la prensa especializada.