Yacuiba: los mosquitos ya son resistentes a los insecticidas

Este tipo de zancudos son los que transmiten enfermedades como el dengue, el zika y la chicungunya. El laboratorio de Entomología del Sedes trabaja en encontrar un pesticida más fuerte para combatirlos

Interior del Laboratorio de Entomología del Sedes/

Los técnicos de la Unidad de Entomología del Servicio Departamental de Salud (Sedes) detectaron que en Yacuiba las fumigaciones con insecticidas no tienen el efecto necesario en los mosquitos de la variedad Aedes aegypti, transmisor del dengue, zika y chicungunya, enfermedades que no tienen cura y pueden llevar a la muerte en casos extremos.

Control

El responsable de Entomología del Sedes, Julio Vidaurre, contó que para el control de esos insectos se realizaron fumigaciones espaciales con lambdacialotrina, que es un piretroide (compuesto derivado de una variedad de flor) cuyo uso esta normado para las epidemias.

Al parecer, en la población del Aedes aegypti en Yacuiba se ha detectado que las fumigaciones no están surtiendo el efecto necesario –contó Vidaurre-, con el personal del laboratorio realizan un monitoreo y con ese motivo se trasladaron a esa población para capturar y colectar larvas de distintos puntos para que la muestra sea representativa.

Consejos para reducir a los Aedes aegypti

Se trata de un mosquito que vive en un clima con alta temperatura y humedad, con hábitos domiciliarios cuya picadura es clave para la transmisión de enfermedades como el dengue, zica o chicungunya. Se cría en cualquier recipiente con agua, por lo que en los domicilios o las fuentes de trabajo se deben evitar los recipientes con este líquido.

Se debe vaciar y dejar boca abajo cualquier recipiente que pueda contener agua estancada, en la que puedan reproducirse las larvas del mosquito. Cambiar, día por medio, el agua de floreros, bebederos de mascotas y cualquier recipiente en el que sea necesario mantener con este líquido elemento.

Deshacerse de los objetos que puedan acumular agua al aire libre. Evitar dejar botellas, latas, neumáticos o cualquier objeto que pueda almacenarla en su interior.

Colocar boca abajo los recipientes fuera de uso. Baldes, frascos, macetas y cualquier otro recipiente que pueda acumular agua deben estar puestos de esta manera. Cualquier tanque, barril o tonel que se use regularmente para el almacenamiento de agua debe ser tapado para aislarlo del exterior.

Agujerear, llenar de arena o modificar espacios que puedan acumular agua y que no puedan darse vuelta o taparse.

En el laboratorio las están replicando para poder sacar una cepa, un número significativo para someterlo a un bioensayo. Se los coloca en receptáculos cubiertos con un tul, unos 20 ejemplares y se los expone a los insecticidas, mientras se tiene un grupo control para que la prueba sea válida.

“Primero veremos si el químico empleado sigue matando al mosquito; caso contrario, probaremos con diferentes productos que existen para poder aplicarlo y ver cuales funcionan, esta es una labor permanente de investigación del laboratorio”, sostuvo a tiempo de contar que se hizo lo mismo con las vinchucas de la especie Triatoma infestans en la región del Chaco.

Explicó que esta especie, trasmisora del mal de chagas, había creado resistencia a insecticidas basados en los piretoides; luego de los estudios se logró cambiar el producto por otro más fuerte de la familia de los fosforados y de esta manera se empezó a controlar su proliferación para que no infecte a la población.

Al respecto, el presidente de la Sociedad de Epidemiología en Tarija, Walter Santa Cruz, explicó que la resistencia que crean los insectos a determinados pesticidas se debe a medida que pasan las generaciones, en un año pueden llegar hasta 10, solo viven uno o dos meses, por lo que la segunda descendencia que sobrevivió a una fumigación, ya nace inmune respecto al producto que se utilizó.

“Se rocía y no mata al vector -el zancudo transmisor del virus-, entonces siguen proliferando; el dengue, la zika y el chicungunya son transmitidos por estos insectos y a mayor cantidad de ellos hay más probabilidades de contagio, En realidad es la epidemia más grande en Bermejo que se tiene en la historia de Tarija, nunca hubo tantos casos de dengue”, subrayó.

Reiteró que si se tiene mayor cantidad de vectores, se tendrá mayor cantidad de virus en ellos, es simultáneo y si no se puede disminuirlos, entonces no se pueden combatir esas enfermedades para las cuales no hay un tratamiento específico una vez adquirido.